08 abril 2012

Final de un psicodélico capítulo siniestro



"There are twenty years to go. 
A golden age I know. 
But all will pass, will end to fast, you know. 
There are twenty years to go, 
And many friends I hope. 
Though some may hold the rose some hold the rope".

El día de ayer mi mente fue ultrajada por una serie de recuerdos nostálgicos, melancólicos, taciturnos, pero a la vez funestos e interesantes; dije: "esto tengo que escribirlo o tengo que escribirlo" pero estuve tan ocupado que no tuve el tiempo necesario para abrir este pseudoblog. No creo en las casualidades ni en el destino, siempre he pensado que todo sucede por alguna acción; y por alguna razón logré ver la foto de aquella mujer que generó en mí, tantas alegrías como problemas y tristezas.
A raíz de esta cómica imagen -cómica porque estaba en una situación extraña y con un gesto vacilante en su rostro- pensaba en todos esos años que habían pasado con tal rapidez, -como cuando recorres las ásperas páginas de un viejo libro que te apeteció leer- y me preguntaba porqué si había significado tanto para mí, podía sentirme con aquella confortante paz interior, cuando lo normal, común o habitual, sería caer en esas caóticas situaciones en que las personas necesitan estar rodeadas de otras personas para sentirse consolados  y así olvidar las "penas". Entonces una pregunta resonaba en mi cabeza: ¿en realidad había significado tanto para mí? Pero que clase de pregunta tan huevona cretina me estaba haciendo, -la respuesta es un sí tajante- pero entonces ¿por que apartarla de tu vida? como quien decide dejar un vicio por que tarde o temprano se da cuenta que está haciendo algo mal o le esta haciendo mal; sin embargo, cuando algunas situaciones quedan de sobra y ambos extremos no están de acuerdo con lo que avecinan las circunstancias, uno de los dos debe interpretar el papel de la firmeza, y esta última vez a mi me tocó representarlo.

Lo interesante de esta situación tan embarazosa, es que han pasado cuatro breves y tímidos meses desde la última vez que la volví a ver y hable con ella por que la volví a ver hace unos días por cuestiones legales y no pudo dirigirme la palabra que hasta el momento no he quemado y sepultado en lo más profundo de la tierra botado, renegado o devuelto los 9578546654356523 obsequios que me hizo y que, aún conservo en algún rincón de mi habitación.


El remordimiento, resentimiento y la tristeza me atacaron durante tres días. Tres días contados benditos tres días. Ya que si me conocieras, soy mortal. Aún parezco humano no soy de mármol tampoco. Porque como siempre he pensado, los momentos, los recuerdos, las palabras, la misma persona, no se olvidan; por el simple hecho que en algún momento significo algo maravilloso para ti; no obstante, sufrir es opcional. Como lo dijo el gran Nietzsche: "Lo que no mata fortalece".
En conclusión, he superado este episodio de la manera más práctica y sencilla. Pasé la página y quedan muchas otras por conocer, otros libros por explorar; ya que finalizada esta página, no tiene nada nuevo e interesante por ofrecernos. Es momento de sorprenderse, sentir y disfrutar de los nuevos conocimientos, aventuras y experiencias que se esconden en las siguientes páginas.

Necesitoaprenderarecordarmiscontraseñas.

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